Zooloco

Una pequeña tontería que fui a ver con mis sobrinos (la típica excusa que se pone siempre, solo que en este caso es verdad)

Los animales de un zoo revelan a su cuidador que pueden hablar, y lo hacen para aconsejarle cómo recuperar a su ex-novia y evitar que tenga que aceptar otro trabajo y deje de cuidarlos. Lo peor es que el tío es tan listo que va y les hace caso, lo que provoca embarazosas situaciones. Por ejemplo, el olor de la orina de un lobo macho puede que atraiga a las lobas pero, en el caso de un humano, ir dejando tu rastro por ahí es más bien contraproducente.

Lo bueno es que el cuidador acaba encontrando a su mejor amigo en un gorila que estaba un poco depre (y hasta sale de fiesta con él y todo) y al final consigue a la chica buena, que no es la que él quería al principio sino la veterinaria del zoo.

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