Cisne negro

La película que más he ha impactado desde hace mucho tiempo. No se si voy a poder describirla demasiado bien. Me ha dejado sin palabras.

He leído por ahí a críticos que dicen que les recuerda a Repulsión, de Roman Polansky, pero no podría decirlo porque no la he visto. Yo la compararía con otras películas sobre artistas y genios que se obsesionan con su obra y acaban perdiendo la razón, pero tampoco sería eso exactamente, entre otras cosas porque no se trata de asistir a una descripción o narración de la obsesión de un personaje, sino de vivirla de forma subjetiva.

Natalie Portman te deja con la boca abierta con su actuación. Con ella y con la habilidad del director se crea una atmósfera tan angustiosa que casi no deja respirar. Te encuentras todo el rato en el borde de la butaca, sin saber si lo que está pasando es real o no, obligado a compartir la visión cada vez más trastornada de la protagonista.

Abundan los trucos como mostrar a los personajes en espejos, cámaras que les acompañan desde la espalda y efectos digitales que ayudan a difuminar la diferencia entre lo real y lo irreal, que acompañan la progresiva transformación de la protagonista en  el personaje que la obsesiona: el cisne negro, de El lago de los cisnes.

Nina (Natalie Portman) sería la bailarina perfecta si se tratase solamente de interpretar al cisne blanco. Ella es una joven fragil, pura, de técnica perfecta y con un control absoluto. Vive para la danza y su madre, que también fue bailarina en su juventud, la sobreprotege y la trata como a una niña. Sin embargo el personaje del cisne negro debe ser libre, imprevisible, seductor y peligroso. El nuevo montaje de la compañía de Nina requiere que sea ella quien interprete a ambos, y para poder hacerlo debe desprenderse de sus inhibiciones e integrar ambas facetas, aunque ello sea el empujón que haga desmoronarse definitivamente su débil equilibrio emocional.

Al principio Nina no se ve capaz de conseguirlo. El director de la compañía empieza a arrepentirse y se plantea darle el papel a Lily, una bailarina sensual y con un punto salvaje, pero Nina no quiere permitirlo. Lily se convierte al mismo tiempo en la adversaria de Nina y en el modelo que debe seguir para poder interpretar al cisne negro.

La obsesión de Nina con Lily y con su personaje llega al límite precisamente la noche del estreno. Una actuación espectacular y memorable, pero un precio demasiado alto.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en cine y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Cisne negro

  1. Plutarco dijo:

    Comparto al 100 % tu valoración de esta película, una de las más impactantes que he visto últimamente. La secuencia del baile como cisne negro es una de las que pone la carne de gallina. No obstante, en el cine en el que la vi, había muchos espectadores que acudieron a verla por la sus cinco nominaciones al Oscar, público que normalmente no acude a ver este tipo de películas y que se mostró bastante decepcionado al final.

  2. anonimo dijo:

    en fin. a mi no me a gustado nada.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s