Caza a la espía

En los días previos a la guerra de Irak, la CIA maneja informes que apuntan a la existencia de armas de destrucción masiva. Por ejemplo, un informe habla de la existencia de un cargamento de uranio enriquecido proveniente de Niger. Para investigar esta información acude el ex-embajador Joe Wilson, que descarta la existencia de este envío.

Sin embargo, este cargamento de uranio es una de las razones esgrimidas días después por la Casa Blanca como prueba de la existencia de armas de destrucción masiva. Irritado, Wilson escribe un artículo aclarando que esa información es incorrecta, y al responsable de la Casa Blanca no se le ocurre otra cosa que contraatacar descubriendo la identidad de la mujer de Wilson, Valerie Plaim, agente de la CIA.

A raíz de esta información la vida de la familia se ve muy afectada y las operaciones de Valerie en Irak quedan comprometidas, lo cual supone la muerte de personas inocentes a las que había prometido protección. Valerie y su marido se separan, pero al final encuentran de nuevo la fuerza para seguir juntos e ir a juicio contra la persona que descubrió su identidad.

La forma de enlazar al final con la declaración de la auténtica Valerie (la historia está basada en un hecho real) me pareció brillante, pero salvo eso y algún otro detalle más, en general la película no me terminó de gustar. Creo que la historia en la que se basa, aunque es interesante, se queda un poco corta para hacer una película. Se me hizo aburrida. Pero lo peor de todo fueron algunos detalles que me resultaron extremadamente irritantes.

Primero, el movimiento contínuo de la cámara. En serio, en una sencilla escena de conversación de un grupo de amigos en un restaurante no es necesario mover de un lado a otro de la pantalla a la persona que está hablando en primer plano. Después de hacerlo decenas de veces te acaba mareando.

Segundo, Sean Penn será muy buen actor, pero no creo que te den un óscar si lo único que haces es arrugar la frente, poner morros y mirar todo el rato por encima de las gafas. Se me hizo un personaje muy desagradable.

Tercero, y esto ya no es culpa de la película, en los cines a los que fui hacía un calor insoportable (quizás habían encendido la calefacción cuando fuera no hacía tanto frío todavía) y por alguna razón la gente en la fila de atrás no dejaba de hablar.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en cine y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s