La voz de los muertos

Esta es la segunda parte de la saga de Ender, iniciada con la archifamosa El juego de Ender.

Supongo que si alguien lee lo que escribo habitualmente ya sabrá que suelo destripar los argumentos. En este caso es especialmente importante que nadie siga leyendo si no quiere que le destripe no solo este libro, sino también el primero.

Cuando leí El juego de Ender me pareció buenísimo. Sin embargo, decidí no continuar la saga porque me dio la impresión de que el resto de los libros no iban a tener mucho que ver con el primero, y me tenía pinta de ser un una especie de culebrón. No me apetecía mucho seguir leyendo sobre la eterna culpa de Ender. Ahora me he animado, por fin, entre otras cosas por el irrefutable argumento de que esta novela, igual que la primera parte, obtuvo los premios Hugo y Nébula. De hecho, Orson Scott Card fue el primer autor en conseguirlo en años consecutivos.

Para ser la segunda parte de una saga, es sorprendentemente distinta de la primera. Para empezar, tiene lugar unos 3000 años después. El protagonista, Ender, y también su hermana, Valentine, han sobrevivido este tiempo debido a los efectos relativistas. Se trata de la famosa paradoja de los gemelos de Einstein: unas decenas de años de viajes en naves que se desplazan a velocidades cercanas a la de la luz se convierten en miles de años para los que se han quedado en tierra.

Ahora nadie sabe quiénes son en realidad, y es mucho mejor así. Ender Wiggin es recordado por los habitantes de los cien mundos como el genocida responsable de la aniquilación de la raza alienígena de los insectores, mientras que Andrew Wiggin (Ender sólo es su apodo, el nombre que solía usar su hermana cuando eran niños) es ahora un respetado portavoz de los muertos.

Ya en la escuela de batalla, Ender mostraba una fuerte capacidad de empatía. Esto fue lo que le permitió conocer tan bien a los insectores como para poder vencerles, y, luego, fue lo que le permitió tomar contacto con los restos de su consciencia, presente en una crisálida que sobrevivió al ataque y que Ender guarda a la espera del momento adecuado para devolverla a la vida. También le permitió contactar con una nueva forma de vida que había surgido espontáneamente en el ansible, la red de comunicaciones instantáneas que une los cien mundos. Una consciencia virtual que se hace llamar Jane, que le ayuda y se comunica con él a través de una pequeña joya que Ender lleva siempre en su oreja.

Gracias a esta habilidad para conectar con otras vidas, Ender fue capaz de escribir la historia de los insectores en un libro al que llamó La reina colmena, y esto permitió al resto de la humanidad darse cuenta del crimen que habían cometido. Luego Ender escribió El Hegemón, como resumen de la vida y motivaciones de la humanidad. Ambos se convirtieron en el equivalente a los libros sagrados de una nueva religión humanista cuyos sacerdotes, los portavoces de los muertos, se dedican a explicar la vida y las motivaciones de cualquier persona fallecida, para que los demás lleguen a comprenderla mejor.

Así que Andrew Wiggin es un respetado portavoz de los muertos que vive en el planeta Trondheim y del que nadie sospecha que pueda ser también el venerado portavoz fundador y, mucho menos, el odiado Ender el genocida. Sin embargo un nuevo descubrimiento le obliga a abandonar su hogar y a su hermana. En la colonia Lusitania se ha descubierto una nueva raza alienígena: los cerdis, o pequeninos. La única especie inteligente conocida aparte de los humanos y los insectores. Los cerdis han asesinado a una de las personas encargados de estudiarlos y una joven lusitana llamada Novinha ha reclamado un portavoz para que hable de uno de los asesinados.

Cuando Ender llega a Lusitania han pasado solo unos días para él, pero varios años para sus habitantes. La llamada de Novinha fue cancelada poco después de la partida de Ender, pero en este tiempo dos personas han solicitado un portavoz, así que Ender tiene trabajo que hacer. Otra persona ha sido asesinada por los cerdis y Ender debe averiguar por qué. Además, debe descubrir qué ocurre con Novinha y su familia, después de la muerte de Marcão, su marido.

El trato con una especie como los cerdis es complicado. Después del fiasco de los insectores, los xenólogos (el equivalente a los antropólogos para otras razas) están limitados por estrictas leyes cuyo propósito es evitar la contaminación cultural. Pipo y Libo, los dos xenólogos muertos, han sufrido lo que para ojos humanos es una muerte horrible, pero está claro que para los Cerdis significa otra cosa. Ender debe descubrir qué hay detrás de estas muertes.

Tras vencer la resistencia de toda la comunidad, fuertemente católica, Ender consigue obtener la información que necesita. Sus conclusiones son una catarsis para Novinha y para todo el pueblo. Resumiendo: Marcão la golpeaba a ella y a su familia por celos, ya que era estéril y sus hijos eran en realidad de Libo, uno de los xenólogos fallecidos. Novinha no se casó con Libo ya que en ese caso él podría haber tenido acceso a sus archivos secretos con documentación sobre unos experimentos relacionados con la descolada, un agente mutágeno presente en todo el planeta. La información obtenida con estos experimentos fue, de alguna manera, la causa de la muerte de Pipo, el primer xenólogo, y Novinha temía que Libo pudiese correr la misma suerte.

Una vez resuelta la parte de los humanos, Ender acude a la zona vallada donde viven los Cerdis y se comunica con ellos para averiguar por qué mataron a Pipo y a Libo. Para un humano cualquiera, la idea de que la conciencia de un ser inteligente se pueda traspasar a una planta no merece ninguna consideración seria, pero no para Ender. En apenas unas horas descubre que los cerdis, así como todas las especies de Lusitania, pasan parte de su ciclo de vida como miembros del reino vegetal (árboles, en el caso de los cerdis) y parte como animales, por efecto de la descolada. La transición de un cerdi a árbol se inicia colocando una semilla en el interior de su cuerpo, después de un ritual en el que se separan los organos cuando el cuerpo todavía está con vida. Eso es lo que intentaban hacer con Pipo y con Libo, honrarlos permitiendo su paso a otra vida. Para los cerdis no es concebible que los humanos simplemente mueran.

Una vez aclarados los malentendidos, queda otro problema. Los cerdis quieren que los humanos les revelen los secretos de la tecnología humana. Ender llega a un acuerdo con ellos que permite la convivencia en paz de humanos y todas las tribus de cerdis, aunque eso suponga declararse en rebeldía con el resto de los cien mundos. Además, la crisálida hace saber a Ender que Lusitania es el planeta perfecto para que los insectores vuelvan a la vida, así que Ender decide permitir que la crisálida eclosione en Lusitania y reparar por fin su gran error. En Lusitania, los cerdis, los insectores, los humanos y el propio Ender, junto a Novinha, empiezan una nueva vida.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en libros y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a La voz de los muertos

  1. barbaravb dijo:

    Ya sabía yo que te iba a gustar. 😀

  2. Manu dijo:

    Pues sí, gracias por la recomendación 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s