Los sustitutos

Lo mejor: un Bruce Willis que, cuando quiere, puede actuar muy bien. Lo peor: una idea que empieza ya a estar un poco trillada; la de personas que creen vivir una vida de verdad, pero en realidad no es así. En resumen, otro plato de sabrosa hamburguesa cinematográfica. Espero que no me esté subiendo el colesterol, que no lo tengo muy bien.

Bruce Willis es Tom, un agente del FBI que trabaja y vive su vida, igual que la gran mayoría de personas en el futuro próximo, a través de un robot delegado. La idea es que la gente se quede en su casa y vivan su vida con estos robots, a los que pueden manejar a distancia igual que a su propio cuerpo, y de los que reciben las mismas sensaciones que si estuviesen en persona.

Desarrollados inicialmente para personas minusválidas, fueron utilizados luego para profesiones peligrosas, y finalmente para casi todo; estos sustitutos permiten vivir una vida a distancia, cómodamente, a salvo de los peligros… y de las relaciones sociales verdaderas, pues presentan al público una imagen idealizada, físicamente perfecta.

Tom se encuentra en una de sus investigaciones con que existe un arma capaz no sólo de destruir a un sustituto, sino también matar a la persona que lo maneja a distancia. Después de salvarse por poco de uno de estos ataques, decide continuar la investigación por su cuenta y acaba llegando a una reserva habitada por personas que rechazan el uso de los sustitutos, por considerar que deshumaniza a la persona que lo usa. Tirando del hilo descubre que existe una conspiración para matar a todas las personas que usan sustitutos y, el pobre, se desespera, porque aunque él ya está convencido a estas alturas de que no habría que usarlos, su mujer es una adicta que utiliza a su sustituto incluso para hablar con su marido, y por lo tanto, corre grave peligro.

Al final, consigue descubrir al responsable de la conspiración, que, precisamente, es el propio inventor de los sustitutos, desencantado con el uso que la gente le está dando a su invento. Tom frena el asesinato de millones de ususarios, sin embargo, decide permitir la destrucción de los sustitutos para obligar a todo el mundo a enfrentarse otra vez a la realidad.

Y así es como, una vez más, Bruce Willis salva a la humanidad. ¡Yippee kay-yey! 🙂

Anuncios
Esta entrada fue publicada en cine y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s