El granjero de las estrellas

Aunque no las he leído, tengo entendido que Heinlein escribió varias novelas juveniles al inicio de su carrera. También sé que en alguna ocasión (por ejemplo, en Tiempo para amar) planteó sus historias sobre la colonización de otros planetas de una forma muy similar a lo que todos hemos visto en las antiguas películas del oeste. La colonización de un planeta al fin y al cabo  puede  ser parecida a la colonización del lejano oeste, con la diferencia de que ocurre en una escala mucho más grande y con otras dificultades relacionadas con la forma de aprovechar los recursos naturales.

… y sin indios 🙂

En esta novela se combinan ambos temas. Habla de constancia, superación y trabajo ante la adversidad y, por eso, me da a mi que no sería una mala lectura para cualquier chaval que estudie la ESO, a pesar de sus incorrecciones políticas, como los comentarios del protagonista sobre su falta de entendimiento con las niñas 🙂

Se trata de la historia de Bill, un chico que se embarca junto a su familia en la nave Mayflower,  aunque en este caso no estamos hablando de un barco que les llevará de Inglaterra a América, sino nada menos que de la Tierra a Ganímedes.

En la luna de Júpiter existe una comunidad de granjeros que han acudido allí para proceder a su terraformación. Las condiciones de masificación de la Tierra y la escasez de alimentos han provocado que mucha gente esté interesada también en acudir a los nuevos territorios, entre ellos el padre de Bill. Ambos deciden presentarse voluntarios, junto con la novia del padre de Bill y su hija.

El viaje es duro, masificado. Y a la llegada se dan cuenta de que nada es como les habían prometido. Las máquinas escasean y éstas son necesarias para procesar la roca y conseguir más tierra productiva. Además, la hermana de Bill sufre problemas de salud debido a las distintas condiciones de presión respecto a la tierra. El padre de Bill consigue un trabajo como ingeniero que les permite sobrevivir, pero su sueño de tener una granja peligra… a no ser que sea el propio Bill el que se haga cargo.

Con algo de ayuda de su padre y de sus nuevos vecinos, una gran familia de granjeros, Bill consigue empezar a construir su granja. Miles de cosas que en la Tierra se dan por sentado, como la tierra, sus nutrientes o los pequeños detalles que hacen que sea útil, por ejemplo, la presencia de lombrices, hay que tenerlos muy en cuenta en Ganímedes. Pequeñas cosas, como una semilla de manzana, vale más que un tesoro.

Las condiciones son duras y alguno de los colonos que acompañaron a Bill se plantean abandonar. Bill disfruta de la compañía de granjeros auténticos, como sus vecinos. También de su trabajo, aunque sea duro, y de otras actividades, como su grupo de boy scouts. Sin embargo, ante dificultades como un terremoto causado por las influencias de las muchas otras lunas de Júpiter, la precariedad de los sistemas de terraformación, o los problemas de salud de su hermana, Bill se plantea si valdrá la pena darse por vencido. No es así, y finalmente se da cuenta de que, pese a las adversidades, ha encontrado su nuevo hogar.

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12 respuestas a El granjero de las estrellas

  1. barbaravb dijo:

    Me ha llamado la atención este post, ya que no sabía que Heinlein hubiera escrito novelas juveniles. Tengo curiosidad: ¿no hay incestos ni teorías fascistas sobre la educación? ¿Es machista? Supongo que se nota que no le tengo mucha simpatía al bueno de Heinlein… de hecho, Forastero en tierra extraña hizo que me entraran ganas de ir a buscar su tumba, desenterrarlo y darle un par de tortas. Pero tengo que reconocer que los relatos de Historias del futuro me gustaron mucho.

  2. Manu dijo:

    Hola, gracias por tu comentario.

    Sí, veo que no le tienes mucha simpatía, y por lo que he leído por ahí no eres la única. Sin embargo es de mis escritores de CF favoritos. Supongo que el problema con Heinlein es distinguir entre lo que dicen sus personajes y lo que piensa él mismo.

    Puedes ver en su entrada de la wikipedia la lista de novelas juveniles. Aparte de la que comento aquí, de esa lista solo he leido Starship Troopers y ahí no hay incesto ni machismo, que yo recuerde. Y si con lo de teorías fascistas sobre la educación te refieres a las clases del profesor Dubois en ese mismo libro, yo creo que es justo lo contrario. Quizás fascismo no sea la palabra que buscas.

    Comparto tu opinión sobre Historias del futuro (aunque todavía no he podido leer la segunda parte) y sobre Forastero en tierra extraña podrás leer mi opinión proximamente 🙂

  3. barbaravb dijo:

    Entiendo lo que dices pero, ¿cómo es posible distinguir entre lo que piensa un escritor y lo que piensan sus personajes? Sobre todo cuando el tema se repite una y otra vez en su obra. No voy a llegar tan lejos como para decir que Heinlein practicaba el incesto, pero me parece que su interés por el tema bordea lo malsano.
    En cuanto a las teorías sobre la educación, me refería a lo que se dice en Starship Troopers, sobre que a los niños hay que educarlos como a los perros, con unos buenos azotes cuando se portan mal. A mí nunca me ha hecho falta azotar a mi perro, y mucho menos usar un látigo.
    Pero en realidad lo que más me molesta de Heinlein son sus personajes femeninos, que parecen puramente decorativos, y el trato paternalista que se les da en plan uy-pero-qué-chica-tan-lista.
    Ya me estoy disparando otra vez. Normalmente no soy tan radical, pero es que me saca de quicio…

  4. Manu dijo:

    Jeje, bueno, yo tampoco creo que practicase el incesto, pero sí practicaba el nudismo y sus relaciones de pareja eran… liberales, por decirlo de alguna forma. Aunque haya quien le considere conservador extremista o facha, yo creo que no lo era en absoluto. Yo creo que era un libertario y el hecho de tener al comunismo acechando en esa época le impulsaba a expresar en sus libros posiciones de hostilidad extrema hacia todo lo que fuera una amenaza para lo que él más valoraba: los derechos y la libertad del individuo.

    Sobre los azotes en Starship Troopers, puede que lo recuerde mal, pero creo que lo que dice no es eso. Es cierto que se utilizan los castigos con látigo, pero sólo para los militares y su inscripción en el ejército siempre es voluntaria. Tampoco habla de azotar a los perros sino de acercarles el hocico cuando hacen sus cosas donde no deben. Sí se habla de castigar a los niños cuando hacen algo mal, igual que se castiga a los perros, pero no azotándoles con un látigo. La idea es que tanto a un niño pequeño como a un cachorro no se les pueden enseñar ciertas cosas simplemente explicandolas, sino que hay que recurrir a un castigo.

    Sobre el incesto, tienes razón. Yo me quedé con la boca abierta después de leer Tiempo para amar (que no es una novela juvenil, precisamente) Pero después de pensarlo me gusta que igual que leer novelas de CF puede suponer un desafío para nuestra noción de lo que es posible científicamente, también pueda suponer un desafío para lo que es posible en otros temas, como las relaciones de pareja (o trío, o lo que sea) o la organización de la sociedad. Mi proximo comentario será precisamente sobre su novela For Us, The Living que me ha roto todos los esquemas con su teoría económica del crédito social.

    Respecto al machismo… bueno, admito que a mi también me chirrió que insistiese tanto en lo buenas pilotos que son las chicas en Starship Troopers. Que sólo las chicas podían ser pilotos por su capacidad innata y los chicos nunca podrían hacerlo y bla bla, pero no me pareció machismo, sino una forma poco afortunada de evitar precisamente que nadie le pudiese acusar de machista. Por lo menos eso demuestra que le preocupaba el tema, cosa que no sé si muchos autores de CF que escribían en esa época pueden decir. Quizás si no hubiera leido otros libros y no supiera nada de él habría pensado lo mismo que tú, pero creo que no es así.

    En fin, estás en tu derecho de que te caiga mal Heinlein, pero me gustaría que no tomes tu decisión basandote en suposiciones que yo creo que no son correctas. Si crees que me equivoco en algo yo estoy dispuesto a cambiar también mi opinión 🙂

  5. barbaravb dijo:

    Lo que yo recuerdo de Starship Troopers es que los castigos físicos se usaban para los niños, y también como pena por un delito, así como la pena de muerte, en lugar de la cárcel, y no sólo para los militares. Y lo que encuentro de un fascismo absoluto es la idea de que sólo los ex-militares puedan votar, ya que son los únicos que saben anteponer el bien general al particular.
    Sí, también recuerdo lo de que a los niños hay que enseñarles como a los cachorros, que me parece una tontería. Para empezar, si le frotas el hocico con su orina a un cachorro cuando se lo hace donde no debe, lo que consigue es que la próxima vez que se haga pis, se esconda, porque sigue sin saber dónde lo puede hacer. Hay que darle un premio cuando lo haga bien, y aprenderá en 5 minutos. Pero además, un niño no es un perro, y puede razonar, y si es demasiado pequeño para entender lo que se le dice, no creo que una tunda vaya a acelerar su desarrollo intelectual.
    También me chirrió lo de las chicas-piloto, pero donde me parece que alcanza las mayores cotas de machismo es en Forastero en tierra extraña. He intentado leerlo, pero siempre tengo que dejarlo. Cuando empiezo a tirar un libro contra la pared, está claro que tengo que parar de leer, aunque sólo sea por el bien de mi presión sanguínea.

    Una discusión de lo más interesante 🙂

  6. Manu dijo:

    Rayos, me has obligado a coger el libro 🙂

    Tienes razón: el Sr. Dubois y sus alumnos hablan de la condena de azotes a un chico y su padre por haber delinquido el primero. Sin embargo, es una condena de un juez por un delito. En cuanto a castigos dentro de la familia igual se me está escapando algo otra vez, pero me parece que los alumnos hablan más bien de zurras.

    Sigo pensando que la palabra que buscas no es fascismo. En la wikipedia tienen un artículo en el que se discuten estas mismas críticas que haces, y señalan que en la sociedad que se describe en el libro hay elecciones, libertad de pensamiento, de expresión, de prensa… cualquiera puede alistarse para adquirir la condición de ciudadano y poder presentarse a unas elecciones o votar, hombres o mujeres de cualquier raza. Y el hecho de no servir en el ejercito no significa que se vaya a sufrir otra discriminación más que la relacionada con poder participar en las elecciones. Eso no me parece fascismo, lo cual no quiere decir que esté de acuerdo en que seria un buen sistema. El mismo Dubois (¿Heinlein?) tampoco opina que sea el mejor sistema, simplemente dice que es un sistema que funciona.

    Creo que podríamos tirarnos otro buen rato discutiendo sobre este libro, pero lo que me interesa es aclarar por qué después de leer unos cuantos libros de Heinlein mi impresión sobre cómo debió ser él en la realidad es tan distinta a la tuya.

    Sospecho que Heinlein debía ser de los que no se andan con tonterías con sus hijos, pero sinceramente no lo veo dandoles latigazos ni tundas.

    Tampoco creo que su sistema político ideal fuera el militarismo que se describe en Starship Troopers, entre otras cosas porque es completamente distinto a otras sociedades que describe en otras novelas.

    Tampoco creo que fuese machista. No he leido Forastero en tierra extraña (aunque lo tengo en la cola de lecturas pendientes) y no se si cambiará mi opinión sobre él en ese sentido, pero, por ponerte un ejemplo, en La Luna es una cruel amante da dos personalidades, una femenina y otra masculina a Mike, el ordenador protagonista.

    Mi opinión se podría resumir en que lo veo como el paradigma de la filosofía del vive y deja vivir, pero lo único que se me ocurre para que veas mi posición es que intentes olvidarte de todo lo que opinas sobre él ahora y te leas La Luna es una cruel amante (y si me dices que ya la has leido entonces abandono)

    Por cierto, yo también disfruto con estas discusiones. No conozco mucha gente que lea estas cosas 🙂

  7. barbaravb dijo:

    Vale, me has dado una razón para leer La luna…, aparte de que tiene un título buenísimo. Pero sigo pensando que Forastero… es absolutamente deleznable.

    ¿Te has fijado en cuantos escritores de c-f tienen ideologías extrañas o pertenecen a sectas raras? Tenemos a L. Ron Hubbard, fundador de la Iglesia de la Cienciología, a Heinlein, que yo sigo diciendo que era un machista asqueroso, Orson Scott Card es un mormón acérrimo… ¿Por qué será?

  8. Manu dijo:

    Bueno, si la vas a leer por lo menos ya hemos sacado algo útil de la discusión.

    Sobre lo que comentas… pues probablemente lo que ocurre es que la gente que tiene ideas raras y quiere escribir sobre ellas sólo puede hacerlo en novelas de ciencia ficción o fantasía.

    De Card he leido que tiene personajes de niños-líderes porque el autor de El Libro de Mormón, Joseph Smith, era también un niño cuando creó su religión. Y no es el único mormón. Por ejemplo, Stephenie Meyer, la autora de la saga crepúsculo, también es mormona.

  9. barbaravb dijo:

    Que yo sepa, Joseph Smith tenía veintitantos cuando empezó a tomarle el pelo a la gente (lo de los mormones es de risa, como si de repente la unicornio rosa invisible empezase a tener seguidores serios).
    Lo que sí sabía es que Card muchas veces incluye un personaje con una minusvalía, porque tenía un hijo con parálisis cerebral.
    ¿Te gusta Stephanie Meyer? Yo no la puedo tragar, leí un libro y medio de la saga del crepúsculo, y me pareció una relación malsana y abusiva por parte de él, y sumisa y obsesiva por parte de ella. ¡Y lo leen las niñas encantadas de la vida!

  10. Manu dijo:

    Leñe, ya me has hecho ir a mirar otra vez. Según la wikipedia, Joseph Smith tenía 14 años cuando tuvo su primera visión, pero el libraco lo debio empezar a los veintitantos, como dices tú. Creo que voy a dejar de mencionar nada de memoria cuando te conteste 🙂

    A Meyer sólo la menciono porque me llamó la atención que también fuese mormona. No he leído nada de ella ni tenía pensado hacerlo, la verdad. Crepúsculo me tenía pinta de ser una novela romántica, por muchos vampiros que hubiese, y por lo que cuentas no andaba muy desencaminado.

  11. barbaravb dijo:

    Ya me he descargado La luna es una cruel amante y lo he cargado en mi lector. Te tendré informado.

  12. Pingback: Cadete del espacio « Lo que pienso

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