El día de los trífidos

Me pareció un libro notable, sobre todo por la imaginación que demuestra, y, aunque fue escrito en los años 50, tiene un estilo parecido a novelas más antiguas, por ejemplo de Verne o H.G. Wells. Para entender bien alguna de las reacciones que describe es necesario situarse mentalmente en una época en la que existía una moral mucho más estricta que hoy en día, como se puede ver por ejemplo en la relación entre los protagonistas.

En los años 50, tras la segunda guerra mundial, John Wyndham debió darse cuenta de que la guerra fría iba a llevar al mundo a un delicado equilibrio que, de romperse, supondría una catástrofe de dimensión planetaria. Probablemente no era muy complicado darse cuenta de que esto era posible, entre otras razones por la entonces todavía reciente demostración de la enorme inconsciencia, maldad y capacidad de destrucción de que la humanidad es capaz.

Cinco años antes de que los rusos pusieran en órbita el Sputnik, Wyndham describe en este libro un posible escenario en el que un número desconocido de armas satélite giran alrededor de la Tierra. Armas de naturaleza desconocida, pero que podrían contener materiales de fisión, polvos radiactivos, bacterias, virus…

… e incluso algo que al activarse fuese capaz de causar la ceguera a cualquier persona que mirase al cielo.

La historia comienza cierta noche, en que la humanidad contempla la belleza de una lluvia de estrellas nunca antes vista. La Tierra atraviesa la cola de un cometa (o eso dicen los medios de comunicación) Miles de estrellas fugaces iluminan la noche con un tenue color verdoso, visibles en todo el planeta. Los habitantes de todos los países contemplan el espectáculo, y ninguno de ellos sospecha que será lo último que vea en su vida. A la mañana siguiente, la humanidad despierta, ciega. Sólo conservan la visión aquellos que por pura casualidad no pudieron ver la lluvia de estrellas, como el caso de Bill y Josella, los protagonistas de la historia.

Bill y Josella se conocen en un Londres moribundo. Miles de personas ciegas vagan por las calles, intentando sobrevivir, pero es imposible ayudarlos a todos. Su dilema es decidir si vale la pena intentar ayudar a alguien, o huir intentando al menos garantizar la supervivencia para ellos dos. Una noche ven un foco encendido en la oscuridad, una señal para todos los que quedan aun con vista, que los guia hacia un grupo de personas que intenta organizarse para sobrevivir a la catástrofe. La humanidad ha retrocedido de repente miles de años y la única forma de sobrevivir es con la ayuda de otras personas. El grupo se enfrenta al mismo dilema: ¿es correcto abandonar a los menos afortunados a su suerte? dado que es imposible ayudar a todos, ¿a quién elegir? La mayoría decide que es necesario pasar página, por duro que resulte. Es necesario abandonar una ética que ha quedado obsoleta en estas circunstancias extraordinarias. Hay que empezar de cero. El único criterio a partir de ahora es garantizar la supervivencia, y todo lo demás es secundario. El criterio del grupo será, citando a un de sus organizadores:

Todos harán su parte: los hombres tendrán que trabajar; las mujeres tendrán que tener hijos. Sólo si están de acuerdo con esto podrán ingresar en nuestra comunidad.

Podemos mantener un limitado número de mujeres ciegas, porque esas mujeres tendrán niños que podrán ver. No podemos mantener a hombres ciegos. En nuestro nuevo mundo, por lo tanto, los niños serán mucho más importantes que los maridos.

Hay que ver cómo pueden cambiar las cosas cuando no hay un Estado benefactor, cuando nada te protege salvo tú mismo y tu grupo

Justo cuando Bill y Josella habían decidido unirse al grupo (curiosamente el que pone más reparos es Bill, ya que Josella es una mujer abierta, a la que no le preocupa compartir a su marido con otras muchachas) son secuestrados y separados por una facción de no-ciegos que les obliga a actuar de lazarillos de otros grupos de ciegos supervivientes.

Tras unas semanas Bill consigue escapar e inicia su viaje de busqueda de Josella. Es a partir de este momento cuando se hace más clara la necesidad de luchar contra otra amenaza: los trífidos.

Los trífidos son plantas que pueblan toda la Tierra. Probablemente fruto de la investigación genética en la Unión Soviética, se esparcieron por el mundo cuando un avión que transportaba unas semillas robadas fue derribado. Útiles como forraje, pero bastante peligrosos si no se cultivan con cuidado, porque son plantas carnívoras, capaces de comunicarse entre ellos a traves de sonidos, capaces de desplazarse (desenterrandose y utilizando las raices a modo de muletas) y que poseen un aguijón venenoso con el que pueden atacar a los humanos y matarlos. Además de insectos, son capaces de alimentarse también de animales, lo cual los hace extremadamente peligrosos cuando están fuera de control. Una vez libres debido a la catástrofe, los trífidos vagan a su voluntad, aprovechandose de la ceguera de los humanos para atacarlos y alimentarse de ellos.

Cuando Bill y Josella se encuentran, se ven aislados en una pequeña granja. Acompañados de los propietarios ciegos y de una pequeña huérfana rescatada, intentan crear una comunidad en la que puedan ser autosuficientes, pero se enfrentan a demasiadas dificultades. Las personas ciegas no son demasiado productivas, los suministros de la civilización se agotan, y la defensa ante los trífidos se hace cada vez más difícil debido a su proliferación. ¿Será este el fin de la humanidad y el principio de la era de los trífidos?

Wyndham no nos da una respuesta a esta pregunta. Cuando la situación parece desesperada, Bill y Josella consiguen huir a una isla donde el grupo original había conseguido refugiarse. Todos confían en que los conocimientos de Bill sobre biología podrán ser útiles para conseguir eliminar a los trífidos, pero la humanidad se enfrentará a partir de ese momento a uno de sus mayores desafíos.

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Una respuesta a El día de los trífidos

  1. José Luis dijo:

    He conocido tu blog a través de un comentario tuyo en Personas, no género, de Emilio. Me parece interesante y te incluyo como enlade de interés en mi blog, http://plutarco-cosasdesexo.blogspot.com/

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