Ampliación del campo de batalla

Al poco de llegar a Madrid una compañera de trabajo comentó que este libro le había impactado. Al mostrar interés, me lo prestó y lo lei.

Efectivamente, durante un par de días me tuvo enganchado. El resultado: me dejó la moral bastante tocada. Más vale que tengáis una buena reserva antes de leerlo.

Y lo mejor es que incluso os puedo resumir toda la novela con este pequeño extracto:

Definitivamente, me decía, no hay duda de que en nuestra sociedad el sexo representa un segundo sistema de diferenciación, con completa independencia del dinero; y se comporta como un sistema de diferenciación tan implacable, al menos, como éste. Por otra parte, los efectos de ambos sistemas son estrictamente equivalentes. Igual que el liberalismo económico desenfrenado, y por motivos análogos, el liberalismo sexual produce fenómenos de empobrecimiento absoluto. Algunos hacen el amor todos los días; otros cinco o seis veces en su vida, o nunca. Algunos hacen el amor con docenas de mujeres; otros con ninguna. Es lo que se llama la “ley del mercado”. En un sistema económico que prohibe el despido libre, cada cual consigue, más o menos, encontrar su hueco. En un sistema sexual que prohibe el adulterio, cada cual se las arregla, más o menos, para encontrar su compañero de cama. En un sistema económico perfectamente liberal, algunos acumulan considerables fortunas; otros se hunden en el paro y la miseria. En un sistema sexual perfectamente liberal, algunos tienen una vida erótica variada y excitante; otros se ven reducidos a la masturbación y a la soledad. El liberalismo económico es la ampliación del campo de batalla, su extensión a todas las edades de la vida y a todas las clases de la sociedad. A nivel económico, Raphaël Tisserand está en el campo de los vencedores; a nivel sexual, en el de los vencidos. Algunos ganan en ambos tableros; otros pierden en los dos. Las empresas se pelean por algunos jóvenes diplomados; las mujeres se pelean por algunos jóvenes; los hombres se pelean por algunas jóvenes; hay mucha confusión, mucha agitación.

Ampliación del campo de batalla, Michel Houellebecq

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2 respuestas a Ampliación del campo de batalla

  1. En general todos los libros de antropología suelen tener ese efecto.
    Cuando los afectos, los sentimientos y los problemas se “reducen” a condicionantes físicos emocionales y sociales contra los que uno no puede hacer nada, pues eso, que deprime

    Hace no mucho terminé el libro “La ciencia de la belleza”, deprimente también xD

  2. Manu dijo:

    Creo que me habría afectado menos si fuese un libro de antropología. En realidad es una novela, y no mola nada meterse en la piel de sus personajes.

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