Fury

Lo primero que me llamó la atención en esta película es la sensación de realismo que transmite. No es que yo sepa de primera mano cómo era el día a día de la tripulación de un carro de combate Sherman, en los últimos meses de la segunda guerra mundial, internados ya en Alemania y después de semanas luchando y de haber perdido al resto de su pelotón; pero no me costó nada ponerme en situación y sentir la opresión, el miedo, la crueldad… Si la guerra no fue así, seguro que se le parecía bastante.

Por eso, habiendo logrado algo tan difícil, cuesta entender que ese realismo se estropee después en detalles inexplicables. Por ejemplo, me resulta difícil creer que las balas que se disparaban en la segunda guerra mundial tuviesen colores. Y en la película los tenían, hasta el punto de que en los tiroteos se podría sustituir a los nazis por los Stormtroopers de la guerra de las galaxias. Pero incluso admitiendo a regañadientes que podrían haber estado usando munición trazadora, lo que no me pude creer fue la épica batalla final. Centenares de soldados de las SS armados hasta los dientes atacan a un solo Sherman, y en lugar de usar los Panzerfaust a distancia, lo mejor que se les ocurre es acercarse y atacar con sus ametralladoras. No es de extrañar que la toma cenital final pareciese sacada del videojuego Commandos, behind the enemy lines, con pilas de cadáveres nazis. Una concesión al público americano, me imagino, pero que para mi gusto hizo que la película no acabase de funcionar.

Publicado en cine | Etiquetado | Deja un comentario

Gone girl

Como tantas otras películas de misterio, Gone girl comienza con la desaparición de una persona. En este caso se trata de Amy, la esposa de Nick Dunne. La policía comienza una investigación y poco a poco se van descubriendo detalles sobre la vida de la pareja, que no es precisamente modélica. Todo apunta a que Nick está relacionado de alguna forma y el caso se convierte en noticia nacional.

Lo interesante es que, a medida que avanza, la historia se hace más y más compleja e inquietante, hasta llegar a un final que es digno de una película de terror. Aunque pude adivinar alguna de las sorpresas, el final superó mi imaginación.

Publicado en cine | Etiquetado | Deja un comentario

Interstellar

Ah, echo de menos esto. Sentarte en la butaca con un cubo de palomitas, o sin cubo, da igual. Esperar a que se apaguen las luces, y sumergirte en otro mundo. No importa que la realidad te vuelva a pegar un puñetazo en el estómago nada más salir, porque durante dos horas, o lo que sea, puedo escapar. O incluso ser feliz, si la película ayuda.

Y con Interstellar no he sido feliz del todo, pero le ha andado cerca. Para un fanático de la ciencia ficción como yo, esta película ha sido una delicia, incluso a pesar de sus fallos, por ser justo eso. Por mostrar una realidad alternativa, cientificamente verosímil, en la que la humanidad se enfrenta, igual que en tantas obras de la edad de oro del género, a la exploración espacial y a la búsqueda de un nuevo hogar.

Me dan igual los excesos, que la música se entrometa en algunas escenas, que algunas sorpresas sean predecibles y algunas explicaciones sean insuficientes. Todo eso se compensa con detalles como la espectacular representación del agujero negro, o esa nave espacial igual que la que Arthur C. Clarke imaginó en Cita con Rama.

En resumen… ¡quiero más!

Publicado en cine | Etiquetado , | Deja un comentario

Emigrantvisa

Publicado en música | Etiquetado , , | Deja un comentario

Västerbron 05:30

Publicado en música | Etiquetado , , | Deja un comentario

Breaking Bad

Desde que vivo en Suecia no he vuelto a ir al cine. Las películas aquí se proyectan en versión original, como en cualquier país razonable, y aunque en general no tengo problema con el inglés tengo miedo de perderme algún detalle y que eso estropee la experiencia. Entre mis propósitos de año nuevo estará retomar esta costumbre aunque sea con menos frecuencia, y confiar en que el sueco que estoy aprendiendo me permita leer en los subtítulos lo que no entienda en los diálogos.

Así que no tengo ninguna película que comentar por ahora, pero me gustaría hablar de Breaking Bad, una serie que he estado siguiendo estos meses y que trata de un humilde profesor de química llamado Walter White al que diagnostican cáncer, y como en los EEUU lo de la sanidad no lo llevan muy bien el pobre hombre se ve obligado a utilizar sus conocimientos de química para fabricar droga (metanfetamina, para ser precisos) y así ganar el dinero que necesita para pagar el tratamiento. De un amable profesor tipo Flanders, Walter pasa a ser un implacable narcotraficante, con una interpretación por parte de Bryan Cranston que merece todos los premios que le han dado y más.

Y de droga se puede calificar también la propia serie, que es increiblemente adictiva. Cada cliffhanger te obliga a ver otro episodio más, y otro, y otro… hasta que cuando te das cuenta ya has terminado las cinco temporadas. Una serie corta pero muy intensa.

Publicado en TV | Etiquetado , | 2 comentarios

La Tregua

Después del primer volumen del Ciclo Barroco he continuado con una pequeña novela titulada La Tregua, de Mario Benedetti. Pero pequeña no significa ligera, y esta novela, al contrario que El Ciclo Barroco, es de las que busca el impacto emocional más que el entrenimiento.

Benedetti consigue que el diario del protagonista, Martín Santomé, parezca justamente eso, una serie de anotaciones que un contable, viudo, al que le faltan meses para jubilarse, escribe para sí mismo y no espera que nadie más lea. Los detalles se dosifican lo justo para ir comprendiendo poco a poco a Martín y al mismo tiempo mantener la ilusión de que estamos leyendo su diario furtivamente. Quizás por eso se transmite de forma tan intensa la revolución que supone la aparición de Laura, una nueva empleada, en la vida de Martín.

Publicado en libros | Etiquetado | Deja un comentario