Västerbron 05:30

Publicado en música | Etiquetado , , | Deja un comentario

Breaking Bad

Desde que vivo en Suecia no he vuelto a ir al cine. Las películas aquí se proyectan en versión original, como en cualquier país razonable, y aunque en general no tengo problema con el inglés tengo miedo de perderme algún detalle y que eso estropee la experiencia. Entre mis propósitos de año nuevo estará retomar esta costumbre aunque sea con menos frecuencia, y confiar en que el sueco que estoy aprendiendo me permita leer en los subtítulos lo que no entienda en los diálogos.

Así que no tengo ninguna película que comentar por ahora, pero me gustaría hablar de Breaking Bad, una serie que he estado siguiendo estos meses y que trata de un humilde profesor de química llamado Walter White al que diagnostican cáncer, y como en los EEUU lo de la sanidad no lo llevan muy bien el pobre hombre se ve obligado a utilizar sus conocimientos de química para fabricar droga (metanfetamina, para ser precisos) y así ganar el dinero que necesita para pagar el tratamiento. De un amable profesor tipo Flanders, Walter pasa a ser un implacable narcotraficante, con una interpretación por parte de Bryan Cranston que merece todos los premios que le han dado y más.

Y de droga se puede calificar también la propia serie, que es increiblemente adictiva. Cada cliffhanger te obliga a ver otro episodio más, y otro, y otro… hasta que cuando te das cuenta ya has terminado las cinco temporadas. Una serie corta pero muy intensa.

Publicado en TV | Etiquetado , | 2 comentarios

La Tregua

Después del primer volumen del Ciclo Barroco he continuado con una pequeña novela titulada La Tregua, de Mario Benedetti. Pero pequeña no significa ligera, y esta novela, al contrario que El Ciclo Barroco, es de las que busca el impacto emocional más que el entrenimiento.

Benedetti consigue que el diario del protagonista, Martín Santomé, parezca justamente eso, una serie de anotaciones que un contable, viudo, al que le faltan meses para jubilarse, escribe para sí mismo y no espera que nadie más lea. Los detalles se dosifican lo justo para ir comprendiendo poco a poco a Martín y al mismo tiempo mantener la ilusión de que estamos leyendo su diario furtivamente. Quizás por eso se transmite de forma tan intensa la revolución que supone la aparición de Laura, una nueva empleada, en la vida de Martín.

Publicado en libros | Etiquetado | Deja un comentario

Ciclo Barroco: Azogue

Juzgando por la cantidad de páginas que tiene, me imagino que Neal Stephenson se habrá quedado a gusto después de escribir el Ciclo Barroco. Se trata de una enorme obra publicada en tres volúmenes (divididos a su vez en tres, dos y tres libros) en los que narra las aventuras de Daniel Waterhouse, Jack y Bob Shaftoe y Eliza, los antepasados de los personajes que aparecen en El Criptonomicón.

Cuando terminé el Criptonomicón estuve buscando en todas las librerías por las que pasaba los tres libros del primer volumen, Azogue, pero era practicamente imposible encontrar más que algunos libros sueltos, casi siempre del segundo o tercer volumen. Lo di por imposible durante una temporada, hasta que alguien se tomó la molestia de buscarlos en Todos tus libros y me los regaló. Muchas gracias, Adri ;)

Tardé bastante en terminarlo porque, además de la mudanza, lo he compaginado con una dosis intensiva de comics de X-Men y porque estamos hablando de tres libros que no son precisamente pequeños. Lo bueno es que Stephenson consigue que la curiosa combinación de ficción, historia, humor, ciencia, criptografía y economía (todo lo relacionado con el concepto de Moneda) funcione casi igual de bien que en el Criptonomicón. Y digo casi porque en algunos momentos se me hizo difícil seguir la gran cantidad de personajes que intervienen, tanto reales como ficticios.

Junto a Daniel, Jack, Bob y Eliza, los protagonistas de Azogue y todo el Ciclo Barroco son personajes históricos reales que vivieron en el siglo XVII y principios del XVIII, un periodo en el que coincidieron la ilustración y el nacimiento de la ciencia moderna. Por ejemplo científicos (o filósofos naturales, como se les conocía entonces) como Newton, Hooke, Leibniz, Huygens, o nobles como el Duque de Monmouth, el principe de Orange e incluso Luis XIV

Estos son los tres libros que forman Azogue:

Azogue

En 1713 Daniel Waterhouse es llamado a mediar en el conflicto entre Newton y Leibniz sobre la invención del cálculo intinitesimal. Tras emprender el viaje de vuelta a Europa desde Boston, la historia se traslada a la época en la que Daniel era un joven puritano, compañero de Newton en el Trinity College.

Durante su etapa como estudiantes Daniel es testigo de los primeros descubrimientos de Newton, el cálculo entre ellos, pero la plaga interrumpe sus estudios y Newton se retira a su residencia familiar, mientras que Daniel se traslada a colaborar con otros científicos de la recién creada Royal Society, como Robert Hooke.

Tras la plaga y la muerte del padre de Daniel durante el incendio de Londres, Newton y Daniel vuelven a coincidir en Cambridge, pero Newton se muestra cada vez más interesado en la alquimia y esto le separa de Daniel, que continúa su trabajo con la Royal Society hasta llegar a convertirse en su secretario, sustituyendo a Henry Oldenburg

El Rey de los Vagabundos

Aquí el protagonista es Jack Shaftoe, un vagabundo que durante el sitio de Viena rescata a Eliza, una joven de Qwghlm raptada por los turcos cuando era una niña.

Jack y Eliza viajan a Leipzig para vender el botín dejado atrás por los Turcos y allí conocen a Leibniz, que les propone un negocio relacionado con la minería de plata y un nuevo proceso que permite aprovechar mejor el mineral, gracias a la automatización de la extracción y al uso del mercurio como catalizador.

Tras el encuentro con Leibniz queda claro que Eliza tiene talento para los negocios. Ella se convierte en una experta comerciante en Amsterdam, y Jack se desplaza a Paris donde descubre que se ha convertido en una especie de leyenda entre los vagabundos.

Eliza sigue progresando y se aprovecha de la conspiración del Duque de Monmouth para vender en corto acciones de la compañia de indias holandesa y así obtener grandes beneficios. Jack regresa a Amsterdam dispuesto a ganarse el respeto de Eliza con un negocio que le hará rico, pero Eliza descubre que el negocio de Jack, la venta de unas conchas que se utilizan como moneda en países de Asia y África, es un engaño, y que el viaje que planea no va a traerle más que la ruina. Jack se embarca igualmente y es capturado por piratas y llevado a galeras, y Eliza deja Amsterdam para irse a Versalles y convertirse en espía para el embajador de Francia en Holanda, el Conde D’Avaux.

Odalisca

Eliza se convierte en gestora de las fortunas de varios miembros de la nobleza en Versalles, pero al mismo tiempo actúa como espía en la corte Francesa para D’avaux y Leibniz. Las cartas que envía al primero están cifradas a propósito con un sistema débil, que permite que sean leídas por los criptógrafos de Luis XIV o por Guillermo de Orange en Holanda, antes de llegar a D’avaux. Sin embargo, las dirigidas a Leibniz están cifradas con un sistema basado en el código binario (inventado por Leibniz) y son indescifrables para cualquier otra persona.

El siguiente paso de Eliza es hacer contactos en la corte inglesa y por eso acaba conociendo a Daniel, que tiene una buena posición en ella como secretario de la Royal Society. Poco después de una reunión con Daniel en casa de Huygens, en La Haya, Eliza y Fatio de Duiller desbaratan un intento de secuestro de Guillermo de Orange por parte de Francia.

Daniel comunica a Guillermo de Orange el descontento de varios nobles ingleses con Jacobo II (lo cual le vale la tortura y una temporada en la torre de Londres, de la que escapa gracias a Bob Shaftoe) y esta información, junto con la proporcionada por Eliza acerca de los movimientos de tropas francesas, facilita que Guillermo de Orange se convierta en el nuevo rey

Gracias a las cartas descifradas por el criptógrafo Bonaventure Rossignol descubrimos que Eliza se ha quedado embarazada de Etienne D’Arcachon, pero finalmente se revela que el padre no es otro que el propio Rossignol, que ha sido capaz de descifrar las cartas de Eliza pero oculta parte de la información en sus informes a Luis XIV.

Publicado en libros | Etiquetado , , , | 2 comentarios

Los días de Birmania

Eric Arthur Blair, más conocido como George Orwell, trabajó en la policía imperial británica en Birmania antes de dedicarse a escribir. De hecho su primera novela, Los días de Birmania, se basa en sus experiencias ese país, en una época en la que el imperio británico comenzaba su decadencia.

Es una novela muy pesimista y amarga, aunque contiene algún detalle que alivia esa sensación momentáneamente, como las descripciones de la cultura o los paisajes Birmanos.

El protagonista, Flory, es un hombre perdido entre dos culturas. Al contrario que el puñado de ingleses con los que se relaciona en el pequeño pueblo de Kyauktada, él aprecia la cultura y la belleza del país, por lo que no es capaz de integrarse del todo con ellos, pero tampoco puede integrarse con los birmanos pues él sigue siendo un pukka sahib, un hombre blanco. Su único amigo es el Dr. Veraswami, con el que suele tener conversaciones de política en las que Flory carga contra el imperialismo británico y Veraswami lo defiende.

El remedio para la soledad de Flory podría ser Elizabeth Lackersteen, la sobrina de uno de los miembros del club británico de Kyauktada, a la que su tía quiere encontrar marido a toda costa. A pesar de que la joven desprecia el país, Flory se enamora de ella y se convierte en el candidato perfecto.

Por otro lado, el cacique local, U Po Kyin, un hombre malvado y corrupto, ha comenzado una campaña contra el Dr. Veraswami con la intención de evitar que este sea el primer no blanco elegido miembro del club. Flory es un hombre que ha evitado siempre la confrontación, y si decidiese defender a su amigo podría ganarse la enemistad de un hombre muy peligroso, que sabe que su punto debil es Elizabeth.

Publicado en libros | Etiquetado | Deja un comentario

Oblivion

En mi primera escapada a España tuve tiempo para ver esta decepcionante película de ciencia ficción, protagonizada por Tom Cruise con un secundario de lujo como Morgan Freeman.

El punto de partida es muy interesante. En la Tierra no queda ni rastro de la humanidad, salvo por un pequeño equipo de mantenimiento en el que está Cruise. En principio no se sabe cuál es el propósito de este equipo y por qué la humanidad ha abandonado la tierra, pero la idea tiene potencial.

El problema viene cuando la explicación es tan inverosímil que resulta imposible olvidarse de ella para centrarse en la acción. Y aunque por un momento parece que la película remonta gracias a un giro del argumento, el resultado final es igual de decepcionante.

El fallo principal: ¿para qué narices necesita ninguna superinteligencia alienígena tomarse la molestia de eliminar a la humanidad para hacerse con el agua de la Tierra, si hay agua de sobra fuera?

Incluso obviando esto, sigue habiendo demasiados agujeros. Por ejemplo, ¿una inteligencia alienígena no tiene algo más expeditivo para acabar con la resistencia humana que un ejército de clones? ¿y no hay nada mejor para controlarlos que engañarlos con una sofisticada mentira que puede descubrirse en cualquier momento?

Apostaría a que el guionista vio la película Moon y quiso utilizar la misma idea a toda costa. Y no me extrañaría que también hubiese visto la primera película de Star Trek o leído la novela ganadora del premio Hugo del 65, El Planeta Errante, de Fritz Leiber, todas ellas referencias que respeto. Lo malo es para para unir todas estas ideas, y también para resolver el final, parece que se inspiró en Independence Day

Je, hasta el poster de la película se parece a la portada de la primera edición de El Planeta Errante

Publicado en cine | Etiquetado , | Deja un comentario

Flores para Algernon

Una novela corta, pero intensa y muy emotiva, incluso desgarradora en algunos momentos. Es imposible no sentirse tocado por lo que sufre el protagonista y, en mi caso, es de las que te dejan pensativo durante unos días.

La forma de contar la historia es muy efectiva. Charlie, un muchacho que sufre un retraso mental es seleccionado para someterse a una nueva técnica médica que aumenta su inteligencia. Las entradas en su diario permiten que los doctores puedan seguir su evolución tras la operación, y con ellos también el lector.

Al principio comete faltas de ortografía y le cuesta expresarse, pero poco a poco va mejorando hasta que no solo escribe y se expresa con soltura y un amplio vocabulario, sino que los comentarios que hace son más profundos y habla de cosas que le ocurrieron en el pasado y que hasta ahora no había podido comprender.

Charlie se da cuenta de que su familia sufría por su culpa. Además, lo que él tenía por unos compañeros de trabajo simpáticos, son en realidad personas crueles que se ríen a su costa y ahora recelan de su inteligencia. Incluso los médicos que lo tratan se muestran reacios a aceptar su ayuda en la investigación y compartir con él sus conocimientos. El único con el que Charlie parece entenderse después de la operación es Algernon, un ratón de laboratorio sometido al mismo proceso.

Uno de los problemas de Charlie es que su inteligencia no sirve para sustituir los años en los que cualquier persona aprende a relacionarse afectivamente. Tras una relación fallida con su antigua profesora, se muda a otro piso donde conoce a su vecina, una artista bohemia con la que comienza otra relación que le ayuda a superar alguno de sus bloqueos, pero es tarde. Charlie sigue investigando y descubre un error en los cálculos de los médicos. Su inteligencia llegará a un pico alrededor de un CI de 185, y a partir de ahí se reducirá de nuevo. El descubrimiento por parte de Charlie de las crueldades que sufría es duro, pero la parte final en la que Charlie vuelve al estado inicial lo es especialmente. La guinda es la petición de Charlie, antes de retirarse definitivamente, de que se lleven flores al lugar donde Algernon está enterrado.

Publicado en libros | Etiquetado , | 2 comentarios